Tensión
La sensación de incertidumbre, anticipación o inquietud que mantiene a los lectores pasando páginas.
Última actualizaciónLa tensión es la sensación del lector de que algo queda sin resolver, es incierto o está a punto de torcerse. Es la carga emocional que hace que una historia enganche en lugar de limitarse a informar. La tensión opera en varios planos: tensión dramática (¿alcanzará el protagonista su objetivo?), suspense (¿qué pasará a continuación?) y tensión interpersonal (¿qué no se están diciendo estos personajes?). Es lo que hace que un lector siga pasando páginas a las dos de la madrugada.
Alfred Hitchcock ilustró la tensión de forma magistral con su analogía de la "bomba bajo la mesa": si dos personas conversan y, de pronto, estalla una bomba, el público recibe un breve sobresalto. Pero si el público sabe que la bomba está ahí y los personajes no, cada instante de la conversación se vuelve insoportablemente tenso. En No es país para viejos (No Country for Old Men), Cormac McCarthy sostiene la tensión en las escenas de la moneda de Chigurh, donde el lector sabe lo que hay en juego aunque la víctima lo ignore.
La tensión nace de la brecha entre lo que el lector espera que ocurra y lo que teme que ocurra. Para construirla, dales a los personajes objetivos claros con consecuencias reales en caso de fracaso, introduce obstáculos que les compliquen el camino y controla la dosificación de la información. La tensión no debe ser constante; necesita variación. Los momentos de alivio hacen que la siguiente escalada resulte más poderosa. Piensa en la tensión como en una goma elástica: estírala, suéltala un poco y vuelve a estirarla más.