Monólogo interior
Los pensamientos privados de un personaje representados directamente sobre la página, que dan al lector acceso a emociones que nunca se expresan.
Última actualizaciónEl monólogo interior es la representación directa de los pensamientos de un personaje sobre la página. A diferencia del diálogo externo, que los demás personajes pueden oír, el monólogo interior le da al lector un acceso privilegiado a la mente privada del personaje: sus miedos, deseos, justificaciones y reacciones que jamás expresaría en voz alta. Crea intimidad entre lector y personaje, y cierra la brecha entre la conducta superficial y la verdad interior.
En Crimen y castigo (Crime and Punishment), Dostoievski emplea el monólogo interior febril de Raskólnikov para sumergir al lector en una conciencia culpable que aspira a la confesión. La campana de cristal (The Bell Jar), de Sylvia Plath, recurre a la voz interior de Esther Greenwood para transmitir la experiencia claustrofóbica de la depresión con una precisión devastadora. En la ficción contemporánea, Gente normal (Normal People), de Sally Rooney, emplea el monólogo interior con generosidad para mostrar la dolorosa distancia entre lo que Connell y Marianne piensan y lo que en realidad se dicen.
El reto del monólogo interior es el equilibrio. En exceso, convierte la historia en una conferencia dentro de la cabeza de alguien y detiene la acción externa. Por defecto, el personaje se vuelve opaco. Lo más eficaz es desplegar el monólogo interior en momentos de alta carga emocional, cuando la distancia entre pensamiento y acción resulta más reveladora. Úsalo para mostrar lo que un personaje no puede, o no quiere, decir en voz alta, y mantenlo en su voz auténtica en lugar de pasarlo por la voz del narrador.