Revisión
El proceso de reelaborar un manuscrito tras el primer borrador, atendiendo a la estructura, los personajes, el ritmo, la calidad de la prosa y la claridad.
Última actualizaciónLa revisión es el proceso de reelaborar un manuscrito una vez terminado el primer borrador y es, en realidad, donde sucede la mayor parte de la verdadera escritura. Si el borrador es descubrimiento, la revisión es decisión: decidir de qué trata de verdad la historia, qué la sirve y qué debe cortarse, reestructurarse o reescribirse. La revisión opera a todos los niveles del texto a la vez, desde la arquitectura global de la trama y los arcos de los personajes hasta el ritmo de cada oración. No es lo mismo que la edición o la corrección; revisar significa, literalmente, "volver a ver" la obra.
Los relatos de Raymond Carver quedaron transformados, célebremente, por su editor Gordon Lish, cuyas revisiones agresivas despojaron la prosa de Carver hasta dejarla en su hueso minimalista. Se esté de acuerdo o no con la magnitud de los cambios de Lish, el ejemplo demuestra el poder de la revisión para alterar de raíz la identidad de una obra. Toni Morrison describió la revisión como la fase en la que descubría de qué trataban en realidad sus novelas, y volvía una y otra vez sobre Beloved y La canción de Salomón (Song of Solomon) para hacer más hondas las capas de significado. Se cuenta que Michael Chabon reescribió Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay (The Amazing Adventures of Kavalier & Clay) desde cero, después de completar un borrador entero que no le convenció.
Una buena revisión exige distancia. A la mayoría de los autores les conviene apartar el borrador completo durante días, semanas o incluso meses antes de volver a él con ojos nuevos. Lee el manuscrito entero antes de cambiar nada, toma notas en lugar de hacer correcciones, y así entenderás la forma de la obra antes de empezar a remodelarla. Aborda primero los problemas estructurales: no tiene sentido pulir la prosa de un capítulo que quizá termine eliminándose. Trabaja de lo grande a lo pequeño: estructura, después escenas, después párrafos, después oraciones, después palabras. Cada pasada por el manuscrito debe tener un foco específico.