Mata a tus queridos
El principio de escritura de cortar pasajes que el autor ama pero que no sirven a la historia.
Última actualización"Mata a tus queridos" (kill your darlings) es el principio según el cual el autor debe estar dispuesto a cortar pasajes, personajes, escenas o frases que ama personalmente cuando esos elementos no sirven a la historia. El consejo suele atribuirse a William Faulkner ("Al escribir, debes matar a todos tus queridos"), aunque también aparece en Arthur Quiller-Couch, Stephen King y otros. La idea de fondo es que el apego del autor a su propia ocurrencia puede convertirse en el enemigo de la obra. Una oración hermosa en el sitio equivocado sigue siendo un defecto.
Stephen King aborda este principio con detalle en Mientras escribo (On Writing), donde describe el dolor de cortar escenas que adoraba porque frenaban la narración. Al adaptar El resplandor (The Shining), Stanley Kubrick suprimió amplias porciones de la novela de King, incluidos antecedentes que el propio King consideraba esenciales, y entregó una película más concisa y aterradora. F. Scott Fitzgerald eliminó toda una subtrama de El gran Gatsby (The Great Gatsby) por consejo de su editor: un material en el que había trabajado durante meses. La novela resultante tiene 50.000 palabras de precisión cristalina, y esos cortes explican buena parte de su brillo.
El reto práctico es, ante todo, identificar a tus queridos. A menudo son los pasajes de los que estás más orgulloso, los que relees con satisfacción, los que defiendes con más vehemencia cuando alguien sugiere recortarlos. Esa actitud defensiva es, en sí misma, una pista diagnóstica. Al revisar, pregúntate ante cada pasaje: ¿hace avanzar la trama, profundiza al personaje o crea una atmósfera imprescindible? Si la respuesta sincera es "no, pero me encanta cómo suena", se trata de un querido y tiene que irse. Guárdalo en un archivo aparte si lo necesitas, pero retíralo del manuscrito.