Glosario

Narración en primera persona

Un modo narrativo en el que la historia la cuenta un personaje desde dentro de ella, en "yo" o "nosotros", y que da acceso directo a sus pensamientos y percepciones.

Última actualización

La narración en primera persona sitúa al lector dentro de la conciencia de un solo personaje y filtra cada acontecimiento, observación y juicio a través de su voz. El narrador habla como "yo" (o, en ocasiones, "nosotros" en plural), y crea una intimidad inherente que ningún otro punto de vista iguala. Como el lector vive la historia a través de los sentidos y los sesgos del narrador, la primera persona sobresale a la hora de generar empatía, prosa impulsada por la voz y hondura psicológica. A cambio, limita la información: el lector solo puede saber lo que el narrador sabe, ve y decide compartir.

Algunas de las voces más memorables de la literatura son narradores en primera persona. Holden Caulfield, en El guardián entre el centeno (The Catcher in the Rye) de J. D. Salinger, es inseparable de su narración: su cinismo, su vulnerabilidad y sus contradicciones se revelan por completo en el modo en que cuenta su historia. En Jane Eyre, Charlotte Brontë emplea la primera persona para dotar a su protagonista de una franqueza y una autoridad moral que serían imposibles en tercera persona. Nick Carraway en El gran Gatsby (The Great Gatsby) demuestra otra posibilidad: el observador en primera persona, un narrador que cuenta la historia de otro y, al hacerlo, revela su propio carácter. Mohsin Hamid, en El fundamentalista reticente (The Reluctant Fundamentalist), lleva la forma más lejos al incrustar la segunda persona dentro de la primera: el narrador Changez habla directamente a un estadounidense silencioso, y compone un monólogo confesional en el que el lector se convierte en el oyente inquieto, sin saber del todo cuánto debe fiarse del narrador.

Al escribir en primera persona, la voz del narrador tiene que ser lo bastante absorbente como para sostener toda la narración. Cada oración se filtra por el vocabulario, la inteligencia y el estado emocional de ese personaje, así que las inconsistencias en la voz se notan de inmediato. Cuidado con el "problema del yo": demasiadas oraciones que empiezan por "yo" generan un ritmo monótono. Varía la estructura de las oraciones, aprovecha las observaciones del narrador sobre el mundo exterior para romper la introspección y recuerda que los narradores en primera persona más poderosos se revelan en lo que notan, en lo que omiten y en lo que se niegan a decir.

¿Listo para empezar a escribir?

Planifica, redacta y colabora, todo en un espacio de trabajo diseñado para escritores.

Prueba Plotiar gratis