Los arquetipos no son disfraces — Deja de vestir a tus personajes con la historia de otro
Los escritores abusan de los arquetipos como plantillas de personajes — etiquetando a un personaje como "el Mentor" o "el Embaucador" y creyendo que eso es profundidad. El verdadero poder de los arquetipos está en la subversión, la mezcla y la fricción entre patrones que compiten dentro del mismo personaje.