Plantilla

Plantilla de Carta de Consulta

Última actualización 10 min de lectura

La carta de consulta es el documento más sobreanalizado de la industria editorial. Es también el documento que un agente lee en unos 90 segundos antes de decidir si echar un vistazo a tu manuscrito. La importancia se siente desproporcionada, y lo es en cierto modo: una consulta fuerte hace que te lean; una débil te consigue un rechazo estándar al margen de lo bueno que sea tu libro. Esto no es justo, pero es el sistema, y el sistema tiene una forma que se puede aprender.

Esta plantilla te ofrece el esqueleto estructural de una carta de consulta funcional, con los elementos que contiene toda consulta exitosa y las reglas que obedece cada uno de ellos. Asume que has terminado tu novela (consultar con un manuscrito sin terminar es perder tu tiempo y el del agente). Asume que conoces tu género. No asume que hayas escrito consultas antes.

Un principio de marco. Una carta de consulta tiene un solo trabajo: convencer al agente de que tu novela merece su atención. Todo lo que hay en la carta sirve a ese trabajo. Lo que no, se corta.

La anatomía de una consulta funcional

Una consulta estándar a agente tiene una página, a espacio simple, en torno a 250-350 palabras. Consta de cuatro partes en este orden:

  1. Personalización: Una o dos frases dirigidas específicamente a este agente.
  2. El gancho: Uno o dos párrafos que resumen la historia de un modo que haga que el agente quiera leerla.
  3. La biografía: Un párrafo sobre ti, quien escribe.
  4. El cierre: Una o dos frases agradeciendo al agente y señalando lo que se adjunta.

La plantilla a continuación recorre cada parte. Rellena tu propia versión y luego revísala sin tregua. La mayoría de consultas funcionales pasa por entre 15 y 30 borradores antes de alcanzar la forma que necesitan tener.

Parte 1: Personalización (1-2 frases)

Dirige la carta a un agente concreto por su nombre. Muestra, en una o dos frases, por qué consultas con él o ella y no con una lista cualquiera de agentes. Formatos habituales:

  • Una conexión con un cliente: "Le consulto porque me encanta la obra de [Nombre del cliente], en particular [Libro concreto], que comparte [cualidad específica] con mi novela".
  • Un interés declarado: "Leí su entrevista en [Publicación / [Sitio]] en la que mencionó estar buscando [género / tema / cualidad]. Creo que mi novela podría encajar".
  • Una conferencia o evento: "Nos cruzamos brevemente en [Conferencia / Evento] en [Año]. Me sugirió que le enviara mi consulta cuando el manuscrito estuviera listo".
  • Un encaje de género: "Basándome en su cartera de clientes y en su preferencia declarada por [género concreto], espero que considere mi novela".

Evita el halago genérico ("¡me encanta su agencia!") y las afirmaciones vagas de encaje ("creo que podría gustarle esto"). La concreción es el sentido entero de la personalización.

Qué escribir aquí: Una frase borrador para cada agente de tu lista. Guárdalas en una base de datos (usa la Plantilla de Seguimiento de Envíos) para reutilizar y refinar.

Parte 2: El gancho (1-2 párrafos, ~150-200 palabras)

Es el corazón de la consulta. El gancho le dice al agente de qué trata tu libro, quién es tu protagonista, qué quiere, qué se interpone en su camino y qué hay en juego. Bien hecho, el gancho se lee como una contraportada. Mal hecho, se lee como una sinopsis.

La frase de apertura

La frase más importante de la consulta. Establece al protagonista y una promesa estructural de conflicto. Formatos habituales que funcionan:

  • Personaje + situación: "Maya Chen es una contadora forense que lleva diez años rastreando dinero para la DEA. Hasta la semana pasada, nada de ese dinero era de su padre".
  • Enunciado de premisa: "En el año 2147, cada ciudadano de la Federación está obligado a morir en su cuadragésimo cumpleaños. Lucan Rey cumple cuarenta dentro de once días".
  • Guiado por la voz: "Hay formas más fáciles de empezar un matrimonio que desenterrar a la primera esposa de tu marido".

Evita: definiciones de diccionario, prólogos sobre tu mundo, descripciones del clima y preguntas del estilo "¿qué pasaría si?". Ninguna de estas funciona.

Meta y stakes del protagonista

Una o dos frases que establezcan lo que el protagonista quiere y lo que ocurre si fracasa. Es tu logline, ligeramente expandido. La concreción gana. "Tiene que salvar el mundo" es muerte segura para un logline. "Tiene once días para descubrir cuál de sus cuatro hermanos traicionó a su padre antes de su propia ejecución" sí está vivo.

La complicación

Una o dos frases que introduzcan el obstáculo central o la fuerza antagonista. Es donde se afila el conflicto. El lector debería entender ahora no solo qué quiere el protagonista, sino por qué ese deseo es realmente difícil de lograr.

El coste / la elección

Las consultas más fuertes suelen cerrar el gancho con una elección imposible a la que se enfrenta el protagonista en el segundo acto o a comienzos del tercero. "Para salvar a su padre, debe traicionar a la agencia que la crió. Para salvar a la agencia, debe dejar morir a su padre". Ese es el momento estructural que hace que el agente quiera saber cómo se resuelve.

Detente aquí. No resumas el final. La consulta es un anzuelo, no una sinopsis.

Qué escribir aquí: 150-200 palabras de gancho. Revisa hasta no poder cortar más. Léelo en voz alta para probar el ritmo. Si no puedes decirlo sin trabarte, la sintaxis está mal.

Parte 3: La biografía (1 párrafo, ~50-75 palabras)

Un párrafo sobre ti, centrado en credenciales editoriales y en cualquier cosa que te dé autoridad para este libro en concreto. Elementos habituales:

  • Créditos editoriales: Publicaciones previas, sobre todo en revistas respetadas, premios o libros en pequeñas editoriales reconocidas.
  • Formación o entrenamiento: MFA, becas, residencias. Útil si es relevante para el género o el contenido del libro.
  • Credenciales profesionales relevantes para el libro: Si tu protagonista es enfermera oncológica y tú eres enfermera oncológica, dilo. La autenticidad engancha.
  • Pertenencias: SCBWI para infantil/juvenil, RWA para romance, MWA para misterio, SFWA para ciencia ficción/fantasía. Útiles para mostrar compromiso profesional.
  • Títulos comp: Dos o tres libros publicados junto a los que se ubica tu novela. "Mi novela atraerá a lectores de [Libro A] y [Libro B]". Los títulos comp deberían ser recientes (de los últimos 3-5 años), razonablemente conocidos pero no de nivel best seller (no puedes hacer comp con Harry Potter) y estructuralmente precisos.

Si no tienes créditos editoriales, sáltatelos y lidera con lo que sea relevante. Muchos agentes han firmado a autores debutantes sin créditos previos. El párrafo biográfico no es un factor decisivo: el gancho sí lo es.

Qué escribir aquí: Un párrafo. Honesto. Concreto. Sin relleno.

Parte 4: El cierre (1-2 frases)

Un cierre cortés que nombra la extensión y el género del manuscrito y reconoce que has incluido los materiales solicitados. Formato estándar:

[TÍTULO DE LA NOVELA] es una novela de [GÉNERO] de [NÚMERO DE PALABRAS] palabras. Conforme a sus directrices de envío, he incluido [las primeras diez páginas / una sinopsis / el primer capítulo / el manuscrito completo]. Gracias por su tiempo y su consideración.

Firma con tu nombre completo, seguido de teléfono, correo y, si tienes, una web o un usuario en redes sociales. La mayoría de agentes no necesita ni lee estos datos; algunos sí.

Qué escribir aquí: Un cierre limpio. Tres líneas, más la firma.

Patrones de fallo habituales que evitar

  • Preguntas retóricas: "¿Qué harías si tu hermana volviera de entre los muertos?". No funcionan. Los agentes leen cientos de consultas; la pregunta retórica nunca acaba de cuajar.
  • La estructura "logline más resumen de trama": Algunos autores abren con una frase tipo logline y luego resumen el libro entero. El resumen no funciona en la extensión de una consulta. Anzuelo, no narración completa.
  • Desalineación entre género y contenido: Un "romance de fantasía con stakes épicos" no debería tener un manuscrito de 35.000 palabras ni una apertura literaria. Si el género, la extensión y el tono no se alinean, la consulta se lee como confusa.
  • Sobreexplicar los temas: "Esta novela explora el duelo, la identidad y el coste del perdón". Esta frase no hace ningún trabajo. Los temas deberían ser visibles en el gancho, no etiquetados.
  • La trampa del "comparado con": Comparar con best sellers, clásicos o libros que superan con creces la posición de mercado de tu proyecto. Juego de Tronos-encuentra-El ferrocarril subterráneo con la prosa de Cormac McCarthy no es un comp real.
  • La biografía del "siempre me ha encantado escribir": Sáltatela. Le pasa a todos los demás autores que consultan.
  • Mencionar que a tu familia y amigos les encantó el libro: Sáltalo. La aprobación de familia y amigos no es una credencial editorial.

Cómo personalizar esta plantilla

  • Para ficción literaria: El gancho se apoya en la voz y en el tema más que en la trama. Abre con una frase que demuestre tu estilo de prosa. El agente está comprando al autor tanto como al libro.
  • Para ficción comercial: El gancho se apoya con fuerza en la trama y en los stakes. La voz puede ser visible, pero la promesa estructural debería ser inconfundible.
  • Para young adult: La edad del protagonista debe aparecer en el primer párrafo del gancho. La categoría lo exige.
  • Para misterio, thriller y suspense: El gancho debería establecer el misterio central y los stakes al final del primer párrafo. Los agentes que leen estos géneros esperan que la promesa estructural del misterio llegue rápido.
  • Para ciencia ficción y fantasía: El worldbuilding debería estar visible pero comprimido. Una línea que señale el mundo ("En el año 2147, cada ciudadano de la Federación...") y luego volver al protagonista. El libro no va sobre el mundo; va sobre una persona dentro del mundo.
  • Para no ficción: La estructura cambia: se consulta con una propuesta, no con el manuscrito terminado. Consulta la Plantilla de Propuesta Editorial para el proceso de no ficción. La consulta sigue teniendo la misma anatomía: personalización, gancho, biografía, cierre.
Redacta tu consulta en Plotiar. Itera versiones, registra qué agentes recibieron qué versión y refina tu gancho hasta que dé en el blanco, todo dentro de un mismo proyecto organizado. Pruébalo gratis.

¿Listo para empezar tu historia?

Planifica, escribe y colabora — todo en un espacio de trabajo creado para escritores.

Prueba Plotiar gratis