Plantilla

Plantilla de Esquema de Memorias

Última actualización 11 min de lectura

Las memorias son el tipo de no ficción más difícil de estructurar porque el autor es también el protagonista, y la vida del autor es el material de base. No puedes inventarte acontecimientos nuevos para arreglar un centro flácido. No puedes inventar un clímax limpio que no ocurrió. Lo que sí puedes hacer, lo que hace toda gran autora de memorias, es seleccionar, dar forma y enmarcar los acontecimientos de tu vida para que formen una historia y no una secuencia. Las memorias no son autobiografía; son oficio aplicado a la experiencia vivida.

Esta plantilla te ofrece un marco para esquematizar unas memorias. Asume que tienes algo sobre lo que quieres escribir (una experiencia, una época, una relación, una transformación) y que estás dispuesto a pensarlo como material en lugar de como biografía. La plantilla no te dirá qué partes de tu vida incluir. Te ayudará a que las partes que elijas formen un todo coherente.

Un principio de marco tomado de Vivian Gornick. Las memorias exigen dos figuras: la situación (lo que ocurrió) y la historia (lo que el autor está haciendo con lo que ocurrió). Muchas primeras memorias pesan mucho en situación y poco en historia. La plantilla está diseñada para sacar a la luz la historia que vive debajo de la situación.

Sección 1: La premisa

Antes de esquematizar acontecimientos, articula sobre qué van fundamentalmente las memorias. Es la respuesta a la pregunta que te hará un editor o un lector: "¿Qué es este libro?".

La pregunta

La mayoría de memorias sólidas están organizadas en torno a una pregunta con la que el autor está lidiando. "¿Cómo se reconcilia un hijo de inmigrantes con un país que nunca llegó a ser del todo su hogar?". "¿Qué le ocurre a un matrimonio cuando uno de los dos lleva diez años muriéndose?". "¿Cuál es el coste de abandonar la religión en la que te criaron?". La pregunta no es lo mismo que el tema. El tema es lo que el libro trata en superficie; la pregunta es lo que el libro está investigando por debajo.

El marco

¿Qué período de tu vida cubren las memorias? Las memorias que intentan abarcar una vida entera suelen fracasar porque se convierten en resumen. Las memorias más fuertes suelen centrarse en un período, relación, experiencia o transformación concretos. Define el marco.

La promesa implícita

¿A qué se está apuntando el lector? ¿A un viaje emocional hasta una verdad arduamente ganada? ¿A una mirada mordaz a una comunidad? ¿A una reconciliación con un progenitor? ¿A una historia de aventuras con lente personal? Conocer la promesa implícita te ayuda a tomar decisiones de oficio coherentes más adelante.

Qué escribir aquí: Tres párrafos breves. Pregunta, marco, promesa. Juntos forman la declaración de misión de las memorias.

Sección 2: El narrador y el personaje

Las memorias usan primera persona, pero el "yo" de las memorias es doble. Está el yo mayor que está escribiendo el libro y el yo más joven que vivió los acontecimientos. Las memorias más fuertes son honestas sobre esta duplicidad. El narrador puede saber cosas que el personaje no sabía, puede revisar las interpretaciones del personaje, puede nombrar la ceguera del personaje sin juzgarla.

  • El narrador: ¿Quién eres, ahora, mientras escribes el libro? ¿Qué sabes que la versión más joven no sabía? ¿Qué perspectiva te ha dado el tiempo? El narrador no es omnisciente (sigue dentro del significado de la historia), pero tiene acceso a la retrospección.
  • El personaje: ¿Quién eras tú en el momento de los acontecimientos? ¿Qué creías? ¿Qué malinterpretabas? ¿Cuál era tu relación con las personas y las situaciones que ahora describes? Escríbete como un personaje, no como un yo.
  • La distancia entre los dos: El espacio entre el narrador y el personaje es donde vive el significado de las memorias. Identifica la distancia de manera explícita: ¿qué ha llegado a entender el narrador que el personaje no entendía?

Qué escribir aquí: Tres párrafos breves. Narrador, personaje, distancia. Es la parte más difícil de pensar a fondo en unas memorias, y la más importante.

Sección 3: El arco

Las memorias no son una crónica; son una historia. La historia exige arco. La mayoría de memorias usa una de estas formas de arco:

El arco de transformación

El narrador-personaje empieza en un estado de ser y termina en otro, habiendo sido cambiado por los acontecimientos de las memorias. Es la forma más común. El cambio puede ser emocional, ideológico, espiritual, relacional o alguna combinación. Ejemplos: Wild de Cheryl Strayed, Educated de Tara Westover.

El arco de ajuste de cuentas

El narrador-personaje regresa a una experiencia del pasado para entender lo que ocurrió. El arco va menos sobre cambio en el tiempo durante los acontecimientos y más sobre la asunción del narrador. Ejemplos: The Liars' Club de Mary Karr, The Year of Magical Thinking de Joan Didion.

El arco de investigación

El narrador-personaje busca una respuesta: sobre un secreto familiar, un acontecimiento histórico, una identidad, un lugar. La investigación es la columna vertebral. Ejemplos: Fun Home de Alison Bechdel, Hidden Valley Road de Robert Kolker.

El arco de testimonio

El narrador-personaje está presente en acontecimientos cuyo significado lo desborda. El arco va menos sobre transformación personal y más sobre dar testimonio. Ejemplos: Night de Elie Wiesel, The Glass Castle de Jeannette Walls.

Qué escribir aquí: Qué forma de arco encaja con tu proyecto y qué traza ese arco en concreto. ¿Dónde empieza el yo-protagonista y dónde termina?

Sección 4: El mapa estructural

Las memorias no tienen por qué ser cronológicas. Muchas de las memorias más fuertes trenzan líneas temporales, usan organización temática o se mueven entre escena y reflexión siguiendo patrones deliberados.

Cronológica

La estructura más sencilla: los acontecimientos se despliegan en el orden en que ocurrieron. Funciona cuando la propia cronología carga con suficiente significado. Habitual en memorias de iniciación y de aventura.

Trenzada

Dos o más líneas temporales que se entrelazan. El presente y el pasado. Distintos períodos de la vida del autor. La vida del autor y un hilo externo (un acontecimiento histórico, una persona a la que investiga). Las estructuras trenzadas permiten al autor crear significado mediante yuxtaposición.

Temática

Capítulos organizados por tema en lugar de por tiempo. Cada capítulo explora una faceta distinta de la pregunta central. Aparece a menudo en colecciones de ensayos que funcionan como memorias.

Investigativa

Organizada en torno al proceso de descubrimiento del autor. El lector sigue la investigación del autor, y la estructura refleja el despliegue del entendimiento.

Qué escribir aquí: La estructura que estás eligiendo y un mapa a nivel de capítulos (o de secciones). Para memorias, una lista funcional de 12-20 capítulos suele bastar para empezar. Cada capítulo recibe un título o una descripción provisional.

Sección 5: Escenas frente a reflexión

Las memorias alternan entre dos modos. Las escenas se dramatizan: en el momento, sensoriales, con diálogo y acción. La reflexión es el narrador dando un paso atrás para interpretar, contextualizar o teorizar. Las memorias más fuertes equilibran los dos con cuidado.

  • Las memorias cargadas de escena son inmersivas pero pueden sentirse como ficción. Corren el riesgo de perder la perspectiva distintiva del narrador.
  • Las memorias cargadas de reflexión son perspicaces pero pueden sentirse ensayísticas. Corren el riesgo de perder al lector que venía a por una historia.
  • Las memorias equilibradas usan las escenas para anclar al lector en la experiencia y la reflexión para extraer significado de la experiencia. El patrón puede ser laxo o estricto, pero debería ser deliberado.

Para cada capítulo o sección importante, decide si se inclina hacia la escena o hacia la reflexión, y por qué. Evita el modo por defecto de "todo escena" o "todo reflexión". El cambio de modo es parte del placer de las memorias.

Sección 6: Las personas de tu vida

Las memorias implican a personas reales. Algunas de ellas leerán lo que escribas. Es la parte de la escritura de memorias que exige más cuidado ético.

  • El reparto: Lista a cada persona real que aparecerá en las memorias. Familia, amigos, amantes, enemigos, colegas, desconocidos. Para cada una, anota su relación contigo y su papel en la historia.
  • Tratamiento: ¿Cómo retratarás a cada persona? ¿Con simpatía? ¿Con distancia crítica? ¿Como las recordaba la niña, o como las reevalúa la adulta? La incoherencia en tu tratamiento puede minar la credibilidad de las memorias.
  • Decisiones de privacidad: ¿Qué nombres reales usarás? ¿Cuáles cambiarás? ¿Qué detalles identificativos modificarás? Considera tanto la exposición legal (difamación, calumnia) como la responsabilidad ética (personas que no consintieron en aparecer en tu libro).
  • Conversaciones: El diálogo de unas memorias está reconstruido, no transcrito. Reconócelo. Las memorias sólidas le señalan al lector que el diálogo es la mejor reconstrucción del autor, no un registro literal.

Sección 7: La cuestión de la verdad

La verdad de las memorias no es exactitud literal: es fidelidad. El autor se compromete a contar la verdad tal como la entiende, reconociendo a la vez que la memoria es selectiva, que la perspectiva es parcial y que el acto de escribir transforma la experiencia.

  • Lo que recuerdas frente a lo que has construido: Para cada escena importante, anota si proviene de un recuerdo claro, de una memoria reconstruida, de historias familiares, de documentos o de una imaginación moldeada por los huecos. El lector no necesita saber todo esto, pero tú sí.
  • Los detalles negociables: Algunos detalles son flexibles (el color de una camisa, las palabras exactas de una conversación). Otros no (si un acontecimiento ocurrió, quién fue responsable). Sabe cuáles son cuáles.
  • Declaración: Algunas memorias incluyen una nota del autor que reconoce dónde aparecen compresión, fusión de hechos o personajes compuestos. Es una práctica cada vez más habitual en las memorias serias.

Cómo personalizar esta plantilla

  • Para memorias completas: Usa todas las secciones. Planifica dedicar un tiempo significativo a la sección 2 (narrador y personaje): es el desafío de oficio más distintivo de la forma.
  • Para una colección de ensayos que funcione como memorias: La sección 4 (mapa estructural) se vuelve crítica. Decide si la colección tiene un arco o si es genuinamente una colección de piezas independientes. La mayoría de ensayos-memorias exitosos tienen un arco, aunque las piezas se sostengan por sí solas.
  • Para memorias de duelo o trauma: La sección 7 (la cuestión de la verdad) lleva un peso extra. También la sección 6 (las personas de tu vida). Algunas experiencias son demasiado sensibles para escribirlas en tiempo real; la distancia adecuada es parte del oficio.
  • Para memorias de viaje y aventura: La sección 5 (escenas frente a reflexión) se inclina hacia la escena. El viaje externo suele llevar más peso que el interno, y el lector se ha apuntado a ambos.
  • Para memorias profesionales o guiadas por la experticia: El arco combina a menudo transformación con conocimiento. El lector aprende sobre una profesión o campo a través de la experiencia del autor. Equilibra con cuidado lo personal y lo analítico.
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