Ritmo (prosa)
La cadencia, el tempo y el fluir de las oraciones en la prosa, creados a partir de la variación en su longitud, su estructura y su sonido.
Última actualizaciónEl ritmo en la prosa es el patrón de sílabas tónicas y átonas, la cadencia de las distintas longitudes de oración y el tempo creado por la puntuación y por la estructura sintáctica. A diferencia de la poesía, donde el ritmo suele formalizarse en metro, el ritmo de la prosa es orgánico e intuitivo, se siente antes que se cuenta. Determina si un pasaje se lee con urgencia o con calma, con agitación o con languidez. El ritmo es lo que hace que la prosa suene a música; su ausencia es lo que hace que una escritura correcta resulte, aun así, inerte.
En La canción de Salomón (Song of Solomon), Toni Morrison emplea un ritmo nacido de la tradición oral afroamericana, con repeticiones, patrones de llamada y respuesta y cadencias que acercan su prosa más a la música que a la narrativa convencional. Las oraciones largas y ondulantes de Gabriel García Márquez en Cien años de soledad generan un ritmo de acumulación: cada cláusula se suma a la anterior hasta que la oración entera funciona como un río que arrastra al lector. Por el contrario, Hijo de Jesús (Jesus' Son) de Denis Johnson recurre a un ritmo fragmentado y entrecortado para transmitir la conciencia desorientada de su narrador.
Desarrollar el oído para el ritmo en la prosa exige leer en voz alta, tanto el trabajo propio como el de autores cuya cadencia admires. Escucha la interacción entre oraciones largas y cortas, la manera en que la puntuación abre pausas de distinta duración y las propiedades sonoras de las palabras: las consonantes duras crean un ritmo distinto al de las vocales suaves. Cuando un pasaje suena mal pero no detectas ningún error gramatical, el problema suele ser rítmico: una oración cuyo acento cae en el lugar equivocado, un párrafo que nunca varía su tempo o un clímax escrito con la cadencia de una descripción rutinaria.